El rostro humano del CEAPULA – Segunda parte

El rostro humano del CEAPULA
por Zorit Barrios

Se me antoja igual que Diógenes, ese filósofo griego que en su momento, a plena luz del día y con lámpara en mano, decía que buscaba un hombre. Yo quiero escudriñar en lo verdaderamente humano que tiene el colegio, y, que de muchas maneras humanizan la convivencia y la dinámica del dia a día.

Tal vez, no hayan sido objeto de reconocimiento alguno, en un acto formal y distante, pero, lo que sí es un hecho, es que el CEAPULA sin esos rostros humanos, no sería lo mismo. Y, es así como, haciendo honor a la JUSTICIA, con 24 años de ejercicio docente en ceapula, admiro por ejemplo:

– AL SEÑOR RICARDO, el portero. Título nada rimbombante, pero, muy significativo cuando se trata de aprender el nombre de cada uno de los estudiantes del colegio. Es cálido, cuando recibe a los chicos, sus buenos días con su apretón de manos respectivo, definitivamente alegran el día y la jornada.

-LA SEÑORITA REINA, y, a mucha honra, como ella misma lo dice, la que corre a hacer un guarapito, cuando las niñas asoman algún dolor, la que nunca está brava a pesar de los pesares; su rostro alegre, pero cansado, por la doble jornada de trabajo, no restan en ella alegría y alguno que otro chiste que doblegan al más conspicuo.

-EL SEÑOR ANTONIO, definitivamente se ha vuelto una imagen anhelada por todos, nos sorprende a media mañana con su termo para arriba y para abajo, brindándonos unos guarapitos deliciosos con ramas reclutadas en su mayoría del colegio, o un exquisito café: un elixir de los dioses.

-EL SEÑOR MIGUELITO, o “EL AMIGO”, como cariñosamente lo llaman los estudiantes, reconocido además, por lograr unas tonalidades cromáticas propias de un artista con los colores que van quedando en el colegio, que ingeniosamente y adaptados a la crisis del país, recicla manteniendo la pintura del colegio.

-EL SEÑOR RAFAELITO, instruido y docto en artes como la plomería, electricidad, herrería y hasta la carpintería: rehabilitó con lo que fue la antigua SOCIEDAD DE PADRES Y REPRESENTANTES (se hacía mucho con tan poco) casi 150 sillas y mesas para los estudiantes.

Nuestro apreciado Sr. Ricardo Mora

Y, como en este escudriñar de lo humano, 24 años de mi existencia humana y profesional, la he compartido con seres humanos como: el señor Ricardo (25 años en el colegio), Reina Bonilla (16 años), señor Antonio (23 años), señor Miguelito (12), señor Rafaelito (15 años); pues, no queda más que decir, sino que en ese proceso de REINGENIERIA EMOCIONAL, que debemos iniciar, para reencontrarnos con ese colegio bonito, donde se tejen afectos emocionales que hacen del mismo, un espacio único, irrepetible y muy especial.

Considero y sé, que la gran mayoria de padres-representantes, estudiantes y colegas, comparten conmigo la idea, de que a estos compañeros de trabajo, que menciono en este ensayo, bien les cabría una MEDALLA DE ORO, por su trabajo silencioso. Asi que, vaya a todos ellos mis respetos y admiración.

 
Lic. Zorit Barrios
Docente de 4.o Grado CEAPULA

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2 comentarios sobre “El rostro humano del CEAPULA – Segunda parte”

  1. Dándome una vuelta por acá y me encuentro con este maravilloso texto escrito por otra Grande del CEAPULA, Profesora Zorit, muy acertada la descripción de cada uno, cómo olvidarlos… ya la vida me los pondrá en frente para volver abrazarlos… mi admiración y respeto para todos quienes laboran en este hermoso colegio… Mi cariño eterno. Profesora Maryely Araujo.

  2. Querida profe Zorit, sus palabras son muy acertadas.El rostro humano del CEAPULA que ud muy bien describe en este texto,junto con el los demás docentes que tienen ya tiempo dedicándole alma, corazón y vida a nuestros niños, dejarán una hermosa huella indeleble en nuestros niños.Que dios les pague con mucha salud y hermosa vida.

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